
Este año no he tocado la colchoneta. Bueno, un día, en Ortigosa. Y me fastidia mucho porque a mí el bloque me encanta. Disfruto apretando, con los amigos, animandonos unos a otros y dejarme las yemas. El invierno que viene lo daré todo. Como mi amigo Pasco que ha tenido un invierno muy productivo. Aquí le tenéis en una foto impresionante...